Se señala a la bicameralidad como el modelo de Sistema Parlamentario Ideal, ya que se considera que este es un sistema que funciona bien en la mayoría de naciones que la han asumido; pese a ello existe una presencia del sistema unicameral en todos los continentes
La Cámara única es, obviamente, más poderosa que una Cámara de Diputados y una de Senadores porque por separado lo aprobado por la Cámara de Diputados no necesariamente será por la Cámara de Senadores, es decir se visualiza una división del poder parlamentario.
El objetivo para la existencia de la Cámara del Senado es que se haga posible una mayor reflexión de las leyes que están pendientes de aprobación. Sin embargo, esta aparente reflexión no va de la mano necesariamente con la capacidad análisis, reacción y eficacia que requiere un parlamento eficiente, por el contrario usualmente retarda el trabajo parlamentario y lo encarece de una manera redundante y no eficaz.
Argumentos como que un parlamento bicameral otorga un equilibrio de poderes es una realidad con el objetivo de otorgar seguridad jurídica y la existencia de un filtro que ayude a mejorar la calidad de las legislaciones, estos argumentos hacen que piense que seria viable la implementación de un sistema bicameral en donde se pueda dar un sistema de balance de intereses.
Por lo tanto, me parece muy importante tomar en cuenta que en el bicameralismo en cuanto a la representación de sus integrantes permite: Articular diferentes bases de representación ya que cuenta con la representación popular y de varias clases sociales (cámara Baja) y la representación de intereses económicos o territoriales (cámara alta)
De igual manera es importante la presencia de la un sistema bicameral ya que se la Segunda cámara provee de una nueva opinión, lo que podríamos pensar que es una desventaja ya que demora la implementación de una nueva legislatura, pero por otro lado esta pausa le permite a todos los actores evaluar y reconsiderar la implementación de la misma. Es decir que no sucedan cosas como en el caso de Guatemala que se implementan nuevas legislaturas con supuesto carácter de urgencia nacional que luego resultan ser únicamente en beneficio de unos pocos.
En la Cámara única, como es en el caso de Guatemala, se establece un doble debate, aparentemente, ya que inicialmente los proyectos se debaten en la comisión y luego de dictaminados se debaten en el pleno del Congreso, sin embargo, bien sabemos que en Guatemala este proceso para la creación de leyes es muchas veces obviado y atrasado en beneficio de ciertos sectores de la sociedad.
Por lo tanto, a favor del sistema bicameral encontramos, la doble representación un sistema de pesos y contrapesos una mayor calidad de decisiones, como resultado de la doble revisión de las legislaturas y la búsqueda de la estabilidad y consolidación del sistema político. Sin embargo, como puntos en contra de este sistema: el bloqueo de decisiones en beneficio de la mayoría y en beneficio de ciertas elites, el retardo en la toma de decisiones y la duplicidad de costos y de tareas.
En conclusión pienso que en el caso de Guatemala no seria viable la implementación de un sistema bicameral, ya que en primer lugar necesitaría de una reforma constitucional en donde se limitara y estableciera los derechos y obligaciones de cada cámara.
En segundo lugar la implementación de un sistema unicameral o bicameral debe depender de la organización de la sociedad y no creo que en la realidad de nuestro país sea un sistema viable. Igualmente creo que independientemente de sistema legislativo que se implemente en un país la verdadera eficacia del mismos recaerá en la calidad de los parlamentarios y en el compromiso que tengan los mismos con el país. [1]
[1] Revistas Colmex, México http://revistas.colmex.mx/revistas/7/art_7_915_6275.pdf
