Se cumplieron ya 17 años de la firma del tratado de Asunción firmado en 1991, instrumento fundamental para la creación del MERCOSUR que tenia como objetivo el fortalecimiento no solo de las relaciones comerciales entre los países firmantes Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y recientemente Venezuela, sino también las sociales y culturales para buscar el desarrollo de la región.
En la actualidad, la situación de empleo del MERCOSUR difiere según los países; sin embargo existen elementos que han servido de común denominador en los mismos, la tendencia hacia el sector de trabajo informal y el creciente nivel de personas desocupadas en áreas rurales de baja productividad, el problema de empleo que se presenta en los países del MERCOSUR es de una dimensión y gravedad profunda.
En el caso de Paraguay la tasa de participación laboral (población ocupada o desocupada respecto a la población total en edad de trabajar) es de 63%, siendo el porcentaje superior en el área rural 64.9% respecto a la urbana 62.4% y superior en el caso de los hombres en relación a las mujeres 76.6% y 50.4% respectivamente
La tasa de desempleo abierto[1] afecta al 7,3% de la población, inferior en 1 punto porcentual al nivel registrado en el 2003 (8,1%). El subempleo a nivel total país se mantuvo estable con respecto al 2003 (de 24,1% a 24,2%), tanto en áreas urbanas como rurales[2]
En paraguay existe una cantidad limitada de fabricas o centros de producción, por lo que la mayoría de trabajadores realizan sus actividades en empresas de pequeñas dimensiones. El 70% en establecimientos que no cuentan con más de 5 empleados.
Esta estructura económica ha limitado de gran manera la capacidad del país para integrarse a los procesos económicos de la región. Ya que deja expuesta su vulnerabilidad economía y los retos que esta enfrenta ante un mundo globalizado.
Paraguay se ha caracterizado por un crecimiento económico lento, aunque sostenible, uno de los motivos para el crecimiento lento que ha experimentado ha sido la caída del precio de los commodities (algodón, soja, lana) especialmente luego de 1998, a este hay que agregarle la inestabilidad política que ha sufrido al igual que los problemas en su sistema financiero.
A pesar que el balance financiero del proceso de integración es positivo, en relación al aumento en las importaciones subregionales como resultado de la liberalización comercial, la apertura de mercados subregionales, etc.
Este mismo nivel de desarrollo no se ha visto reflejado en el desarrollo de la sociedad paraguaya ya que en el país la tercera parte de la población vive con ingresos que no alcanzan para adquirir una canasta básica de consumo[3] y que existe una de las distribuciones de ingresos más desiguales en America Latina, el 40% de la población más pobre participa con el 10% del total de ingresos, mientras que el 10% más rico con el 42%) [4]
Existen otros problemas ya que no solo no se ha podido consolidar la Unión Aduanera por la imposibilidad de implementar el Arancel Externo Común, sino no se ha logrado implementar la integración a nivel de cadenas productivas, de zonas fronterizas, que permitan la inclusión de la población y la mejora en su calidad de vida.
Por lo tanto se debe superar las asimetrías existentes entre los socios mayores y menores del bloque, dentro de estos últimos Paraguay, para poder profundizar el proceso de integración y la aplicación de políticas en pro- de los países miembros y el crecimiento de su economía.
Y que a través del crecimiento de la economía se impulse el desarrollo de la sociedad, para que la misma se vuelva competitiva y se pueda insertar dentro de los procesos globales actuales.
En la actualidad, la situación de empleo del MERCOSUR difiere según los países; sin embargo existen elementos que han servido de común denominador en los mismos, la tendencia hacia el sector de trabajo informal y el creciente nivel de personas desocupadas en áreas rurales de baja productividad, el problema de empleo que se presenta en los países del MERCOSUR es de una dimensión y gravedad profunda.
En el caso de Paraguay la tasa de participación laboral (población ocupada o desocupada respecto a la población total en edad de trabajar) es de 63%, siendo el porcentaje superior en el área rural 64.9% respecto a la urbana 62.4% y superior en el caso de los hombres en relación a las mujeres 76.6% y 50.4% respectivamente
La tasa de desempleo abierto[1] afecta al 7,3% de la población, inferior en 1 punto porcentual al nivel registrado en el 2003 (8,1%). El subempleo a nivel total país se mantuvo estable con respecto al 2003 (de 24,1% a 24,2%), tanto en áreas urbanas como rurales[2]
En paraguay existe una cantidad limitada de fabricas o centros de producción, por lo que la mayoría de trabajadores realizan sus actividades en empresas de pequeñas dimensiones. El 70% en establecimientos que no cuentan con más de 5 empleados.
Esta estructura económica ha limitado de gran manera la capacidad del país para integrarse a los procesos económicos de la región. Ya que deja expuesta su vulnerabilidad economía y los retos que esta enfrenta ante un mundo globalizado.
Paraguay se ha caracterizado por un crecimiento económico lento, aunque sostenible, uno de los motivos para el crecimiento lento que ha experimentado ha sido la caída del precio de los commodities (algodón, soja, lana) especialmente luego de 1998, a este hay que agregarle la inestabilidad política que ha sufrido al igual que los problemas en su sistema financiero.
A pesar que el balance financiero del proceso de integración es positivo, en relación al aumento en las importaciones subregionales como resultado de la liberalización comercial, la apertura de mercados subregionales, etc.
Este mismo nivel de desarrollo no se ha visto reflejado en el desarrollo de la sociedad paraguaya ya que en el país la tercera parte de la población vive con ingresos que no alcanzan para adquirir una canasta básica de consumo[3] y que existe una de las distribuciones de ingresos más desiguales en America Latina, el 40% de la población más pobre participa con el 10% del total de ingresos, mientras que el 10% más rico con el 42%) [4]
Existen otros problemas ya que no solo no se ha podido consolidar la Unión Aduanera por la imposibilidad de implementar el Arancel Externo Común, sino no se ha logrado implementar la integración a nivel de cadenas productivas, de zonas fronterizas, que permitan la inclusión de la población y la mejora en su calidad de vida.
Por lo tanto se debe superar las asimetrías existentes entre los socios mayores y menores del bloque, dentro de estos últimos Paraguay, para poder profundizar el proceso de integración y la aplicación de políticas en pro- de los países miembros y el crecimiento de su economía.
Y que a través del crecimiento de la economía se impulse el desarrollo de la sociedad, para que la misma se vuelva competitiva y se pueda insertar dentro de los procesos globales actuales.
Bibliografia:
[1] Índice que se obtiene de dividir a la población desempleada abierta entre la Población Económicamente Activa (PEA) y el resultado multiplicarlo por cien, con objeto de obtener el porcentaje de desocupación; es decir la participación porcentual del desempleo abierto en la PEA.
[2]http://www.dgeec.gov.py/Publicaciones/Biblioteca/Empleo%20EPH2004/Empleo%20en%20Paraguay%202004.pdf
[3] La Canasta Básica Alimentaria, quedó en $ 425,25 y se encareció un 2,6%, en relación a enero 2008
[4] http://www.iadb.org/sds/doc/EMPLEO%20EN%20PARAGUAY.pdf
