Paraguay es un país pequeño (cuenta con 6 millones de habitantes), ha sido empobrecido por la política del Partido Colorado (más del 50 % de la población vive bajo el umbral de pobreza, 35 % en la miseria absoluta). Las finanzas del Estado están erosionadas por el peso de una deuda en gran parte ilegítima[1]
El partido colorado avaló la cruel dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989) quien fue depuesto por el Gral. Andres Rodriguez por negarse a respetar las líneas sucesorias de las fuerzas armadas, al desear imponer como sucesor a su propio hijo. Cnel Gustavo Stroessener[2]
Si bien la salida de Stroessner del poder significo un cierto nivel de apertura democrática con el retorno de exiliados y reconocimiento legal a todos los partidos políticos, en esencia no tuvo mucha variación, ya que el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas también ocupaba la presidencia de la Republica de forma simultanea
Se culpa al partido colorado de ser el principal culpable del atraso y la miseria del Paraguay, ya que por haber tenido el mandato por 61 años continuos tuvo la oportunidad de establecer y ejecutar un plan de nacional que orientara al desarrollo del país, cosa que no se llevo a cabo, se dedico únicamente a llenar las arcas personales de los partidarios colorados, de crear burocracia, corrupción y desigualdades sociales.
Fernando Lugo Antiguo obispo de uno de los Departamentos más pobres del país, San Pedro, y hasta hace dos años desconocido en la arena política paraguaya, elegido presidente de la república el pasado 20 de abril, tomó posesión del cargo el 15 de agosto.
Lugo representa la esperanza de superar la extrema pobreza provocada por la política del partido Colorado, basada en el clientelismo, la corrupción y la explotación, un partido que además malvendió la soberanía del país, para mantenerse tanto tiempo en el poder. Los paraguayos han votado por Fernando Lugo con la esperanza del cambio.
Lugo fue oficialmente declarado ganador de los comicios paraguayos por el Tribunal Electoral de ese país, con 41 por ciento de los votos, contra 31 por ciento para su rival, la oficialista Blanca Ovelar.[3]
Cuenta con un fuerte apoyo, en particular en las poblaciones rurales y en los barrios populares de las ciudades. Ciertos sectores sociales y políticos paraguayos le critican que no tenga una posición ideológica clara, mientras que otros, sin dudar de su buena fe, lo consideran un personaje moderado cuyas tentativas de reformas serán minadas por el Partido Liberal, que participa en el poder, y por el Partido Colorado, que está en la oposición y tiene la mayoría en ambas cámaras legislativas.
A causa del panorama político que se presenta, consolidar la estabilidad política es la prioridad más importante en este momento. El hecho de que las elecciones se hayan dado en un marco de legitimidad y con un alto porcentaje de participación ciudadana y aún más importante sin violencia es un paso importante para el presidente electo quien tendrá que manejar las altas expectativas de la población.
Tendrá que mantener la coalición de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), que agrupa a diez partidos políticos y más de una docena de organizaciones sociales de izquierda, centro y derecha, encabezados por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA)
De igual manera enfrentará una fuerte oposición, que si se organiza bien, podría paralizar cualquier agenda del gobierno, ya que el partido colorado sigue siendo la fuerza política más grande del país. Mantener un margen razonable de gobernabilidad será clave para implementar su agenda.
Entre los temas a los que Lugo se tendrá que enfrentar será al de la negociación bilateral con Brasil en el tema de la hidroeléctrica Itaipú (empresa de propiedad conjunta) tema que fue uno de los ejes de la campaña electoral, en relación a reclamar una revisión del tratado bajo el cual Brasil disfruta de energía por debajo del costo y del mercado, mismo que fuera firmado en los años 70 por el mismo Alfredo Stroessner
Independientemente de la eficacia que el presidente electo alcance a desarrollar creo que Paraguay ha ganado ya que la alternancia de partidos en el gobierno definitivamente constituye un factor positivo cuando se enfoca en la consolidación del sistema democrático y de las instituciones políticas de Paraguay.
[1] http://www.iadb.org/countries/indicators.cfm?id_country=PR&language=Spanish, consultado 11 de agosto de 2008
[2] Caballeros Aquino, Ricardo Los Partidos Políticos en América Latina El Sistema Político Paraguayo, Pág. 26
[3] http://www.tsje.gov.py/e2008/, consultado 13de agosto de 2008
El partido colorado avaló la cruel dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989) quien fue depuesto por el Gral. Andres Rodriguez por negarse a respetar las líneas sucesorias de las fuerzas armadas, al desear imponer como sucesor a su propio hijo. Cnel Gustavo Stroessener[2]
Si bien la salida de Stroessner del poder significo un cierto nivel de apertura democrática con el retorno de exiliados y reconocimiento legal a todos los partidos políticos, en esencia no tuvo mucha variación, ya que el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas también ocupaba la presidencia de la Republica de forma simultanea
Se culpa al partido colorado de ser el principal culpable del atraso y la miseria del Paraguay, ya que por haber tenido el mandato por 61 años continuos tuvo la oportunidad de establecer y ejecutar un plan de nacional que orientara al desarrollo del país, cosa que no se llevo a cabo, se dedico únicamente a llenar las arcas personales de los partidarios colorados, de crear burocracia, corrupción y desigualdades sociales.
Fernando Lugo Antiguo obispo de uno de los Departamentos más pobres del país, San Pedro, y hasta hace dos años desconocido en la arena política paraguaya, elegido presidente de la república el pasado 20 de abril, tomó posesión del cargo el 15 de agosto.
Lugo representa la esperanza de superar la extrema pobreza provocada por la política del partido Colorado, basada en el clientelismo, la corrupción y la explotación, un partido que además malvendió la soberanía del país, para mantenerse tanto tiempo en el poder. Los paraguayos han votado por Fernando Lugo con la esperanza del cambio.
Lugo fue oficialmente declarado ganador de los comicios paraguayos por el Tribunal Electoral de ese país, con 41 por ciento de los votos, contra 31 por ciento para su rival, la oficialista Blanca Ovelar.[3]
Cuenta con un fuerte apoyo, en particular en las poblaciones rurales y en los barrios populares de las ciudades. Ciertos sectores sociales y políticos paraguayos le critican que no tenga una posición ideológica clara, mientras que otros, sin dudar de su buena fe, lo consideran un personaje moderado cuyas tentativas de reformas serán minadas por el Partido Liberal, que participa en el poder, y por el Partido Colorado, que está en la oposición y tiene la mayoría en ambas cámaras legislativas.
A causa del panorama político que se presenta, consolidar la estabilidad política es la prioridad más importante en este momento. El hecho de que las elecciones se hayan dado en un marco de legitimidad y con un alto porcentaje de participación ciudadana y aún más importante sin violencia es un paso importante para el presidente electo quien tendrá que manejar las altas expectativas de la población.
Tendrá que mantener la coalición de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), que agrupa a diez partidos políticos y más de una docena de organizaciones sociales de izquierda, centro y derecha, encabezados por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA)
De igual manera enfrentará una fuerte oposición, que si se organiza bien, podría paralizar cualquier agenda del gobierno, ya que el partido colorado sigue siendo la fuerza política más grande del país. Mantener un margen razonable de gobernabilidad será clave para implementar su agenda.
Entre los temas a los que Lugo se tendrá que enfrentar será al de la negociación bilateral con Brasil en el tema de la hidroeléctrica Itaipú (empresa de propiedad conjunta) tema que fue uno de los ejes de la campaña electoral, en relación a reclamar una revisión del tratado bajo el cual Brasil disfruta de energía por debajo del costo y del mercado, mismo que fuera firmado en los años 70 por el mismo Alfredo Stroessner
Independientemente de la eficacia que el presidente electo alcance a desarrollar creo que Paraguay ha ganado ya que la alternancia de partidos en el gobierno definitivamente constituye un factor positivo cuando se enfoca en la consolidación del sistema democrático y de las instituciones políticas de Paraguay.
[1] http://www.iadb.org/countries/indicators.cfm?id_country=PR&language=Spanish, consultado 11 de agosto de 2008
[2] Caballeros Aquino, Ricardo Los Partidos Políticos en América Latina El Sistema Político Paraguayo, Pág. 26
[3] http://www.tsje.gov.py/e2008/, consultado 13de agosto de 2008

4 comentarios:
El mejoramiento economico, politico y social de Paragua considero que va a ser de largo largo plazo. Aunque, la coalicion del que forma parte Luga, si podria hacer sentir a la poblacion de avances y peque;os cambios que tengan algun significado a la poblacion. Despues de 61 a;os en que el partido colarado estuvo y si la pobreza es tal, puede ser que las expectativas del pueblo sean muy grandes. Se requerira de un milagro para que Lula componga esos 61 a;os de fracaso. Como digo estos problemas seran de largo plazo para suavizarlos.
Es increible que por malas decisiones un pais entero sufra las consecuenias. Lugo tiene en sus manos un gran reto, no es facil cambiar una historia de tatos años, pero por una parte le da un poco de esperanza a la poblacion. Al menos como un inicio y como dice Michelle el hecho de que muchas personas hayan ido a votar y de manera pacifica ya es un paso mas hacia un nuevo futuro
visualizar el país hacia el futuro es un tanto dificil con una historia como con la que cuenta Paraguay, pero no imposible para conseguirlo se espera la lucha con la que se pueda iniciar la reconstruccion de sesenta y un años de farcasos.
Comparto la idea que desde el momento que emitieron el voto es un punto a favor, porque es un paso mas para la reconstrucción despues del fracaso, con ello regresa la esperanza para superar de la pobreza provocada por la política del partido Colorado, como bien lo mencionas Michelle. Que bueno que los paraguayos confian nuevamente en alguien quien le devuelve una oportunidad para levantarse.
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